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domingo, 8 de enero de 2012

El desconocido culto a las Ninfas en Baños de Fitero

Es curioso cómo algunas veces el desconocimiento de la geografía local, unido a una alta dosis de imaginación y de cierta desfachatez, lleva a confusiones tan graves como la de suponer que en Baños de Fitero existió un culto romano a las ninfas del que no hay ninguna noticia ni base histórica. Desafortunadamente, tal ocurrencia fue publicada hace más de una década en la prestigiosa revista Príncipe de Viana y eso está provocando que desde entonces se cite en la bibliografía académica el erróneo trabajo del cerverano José Manuel San Baldomero Ucar, titulado Las ninfas de Niencebas. Aproximación hermenéutica a la religiosidad romana del culto a las aguas en los Baños de Fitero, como referencia a un inexistente culto a las ninfas en las termas romanas de Fitero. Con el perjuicio que causa en el progreso del conocimiento de la Historia de Fitero, el vertido de información errónea o simplemente falsa como ésta.
La doble confusión en la que el autor basó su alucinante teoría consistió en suponer, por una parte, que la etimología de la antigua villa de Niencebas (despoblado de Alfaro) -en la que San Raimundo de Fitero fundó el primer asentamiento del primer monasterio cisterciense de la península Ibérica, una vez que esta villa había quedado desierta pocos años antes de 1140 y siendo también dicha villa el origen del apellido toponímico Bienzobas- procedía de Nymphae Aquae. Así como que, por otra parte, la villa de Tudején (despoblado de Fitero) al que pertenecían los Baños de Fitero, conocidos hasta 1973 como Baños de Tudején, también se despobló y, por tanto se convirtió en una villa desierta casi un siglo después de que lo hubiera hecho la de Niencebas, no era otra villa distinta de ésta sino la misma. Todo ello a pesar de que hay restos arqueológicos y documentales que ubican a una enfrente de Baños de Fitero, en la margen derecha del río Alhama, y a la otra en la falda meridional de Yerga y en la margen izquierda del Alhama, separados los núcleos urbanos de ambas por unos 7 kms. en línea recta. Nada de esto fue obstáculo para que San Baldomero identificara, quizá por arte de magia o por simple ignorancia, la villa de Tudején con la de Niencebas y que, de ahí, pasara a relacionar los Baños de Fitero o antiguos Baños de Tudején con los inexistentes Baños de Niencebas o, según él, Baños de las Ninfas del Agua.
Ojalá los historiadores y los interesados en la Historia de Fitero no sigan cayendo en el error provocado por este absurdo trabajo de San Baldomero, carente de toda base y que demuestra un gran desconocimiento de la geografía, historia y arqueología local.

domingo, 1 de enero de 2012

La Legión Cóndor en Fitero, hace 75 años

Cesáreo Oliver Monteso publicó, hace poco más de un año, un trabajo sobre la Legión Cóndor en Navarra y recogió la noticia de que la intervención de las unidades alemanas en la Guerra Civil española se inicia en el período comprendido entre el 15 de noviembre de 1936 y el 20 de marzo de 1937, siendo durante este espacio de tiempo, los desplazamientos de sus formaciones, distribuidas por diferentes frentes de batalla; Centro, Norte, Aragón y Andalucía, destacando en ello la participación de la Legión Cóndor. Desconocemos las causas o la procedencia, de dónde y cómo surgió la iniciativa en 1937, de establecer un campo de aviación en Buñuel y otro en Ablitas (Navarra). Quizás la causa fuese, a raíz del bombardeo que padeció la ciudad de Tudela el 13 de agosto de 1937, cuando tres aviones rusos Túpolev SB2 "Katiuska", de la aviación militar de la República, soltaron nueve proyectiles cerca de los puentes del Ebro y del Cuartel de la Guardia Civil de dicha ciudad, sufriendo las consecuencias 13 tudelanos que murieron [principalmente mujeres y niños, y otros 20 que resultaron heridos] en el ataque.
Lo que sí hemos podido corroborar es, que la Jefatura de Infraestructuras del Ejército del Aire Nacional, planeó el 10 de septiembre de 1937, un nuevo despliegue de la aviación, basado en aeródromos existentes y en otros de nueva creación que deberían estar terminados el 1º de octubre de 1937, cuyo despliegue previsto era: Legión Cóndor - Tudela Nº 3 (Alfaro) Aeródromo base Burgos; Aviación Hispana-Cóndor - Tudela Nº 14 (Buñuel); y Aviación Legionaria - Tudela Nº 8 (Ablitas) Aeródromo base Logroño.
Desafortunadamente, Cesáreo Oliver parece que desconocía que Manuel García Sesma, al tratar acerca de la historia de Baños de Fitero, ya había publicado detalles interesantes relacionados con la llegada de la Legión Cóndor a Navarra, como que durante la Guerra Civil de 1936-39, el Estado Mayor de la Legión Cóndor -tropas alemanas, enviadas por [Adolf] Hitler a España, para luchar contra la República- se instaló en el Balneario Nuevo, a principios de 1937, ocupándolo, por de pronto, en el invierno y la primavera del mismo año. Lo evacuó, al comenzar la tamponada oficial, trasladándose a Alfaro, donde se instaló en el Palacio Heredia [mandado construir por Gregorio Sáenz de Heredia, abuelo de José Antonio Primo de Rivera Sáenz de Heredia], volviendo al Balneario hacia mediados de octubre, donde permaneció hasta la primavera de 1938. Componían dicho Estado Mayor alrededor de un centenar de jefes, oficiales, subalternos y simples soldados, y fueron atendidos, en sus dos estancias, por dos poceros y media docena de camareras de la temporada, con la encargada Flora Fraile, de Grávalos. Al decir de uno de los poceros, los alemanes se portaron con la servidumbre correctamente. Pagaban los baños que tomaban y les daban buenas propinas. En la Nochebuena de 1937, les ofrecieron incluso un buen banquete, servido por los soldados; y en la Nochevieja, les hicieron sendos regalos.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Sede Universitaria 2004-2007

Entre 2004 y 2007 Fitero fue sede universitaria de los cursos de verano de la Universidad de Navarra y también de la UNED, gracias al interés que en su momento mostró el alcalde del Ayuntamiento de Fitero por llevar adelante este proyecto. Actividad que desde un primer momento contó con el apoyo del Gobierno de Navarra, que incorporó a Fitero como una de las sedes oficiales de los Cursos de Verano de las Universidades Navarras localizada fuera de Pamplona. Si bien es verdad que este proyecto sólo se pudo llevar a cabo gracias al incondicional apoyo local de la Oficina de TurismoBaños de Fitero, la Parroquia, la Coral y la Banda de Música que, junto a diversos patrocinadores que contribuyeron a costear los gastos de cada edición a las que dio vida a la participación y el empuje de buen número de fiteranos que colaboramos desinteresadamente, se pudieron lograr los destacados éxitos que ahora quedan en la memoria de nuestra Villa.
Cabe destacar también la pronta disponibilidad que siempre tuvo María Bayo, como madrina de estos Cursos Universitarios de Verano, para apoyar un proyecto con el que se promocionaba lo mejor que tiene su pueblo: el antiguo Monasterio de Fitero, los balnearios, su paisaje y su gente, con una serie de actividades llevadas a cabo con la dignidad que merecían y para las que Fitero fue un marco incomparable.
El formato de los cursos que tuve la oportunidad de dirigir incluía parte de los tres fines de semana de las dos que tenían carácter lectivo. La sesión inaugural se celebraba el primer domingo y, tras la apertura oficial y los actos culturales asociados a ella, se llevaba a cabo un pasacalles a cargo de la Tuna de la Universidad de Navarra, que ayudaba a transformar las calles de la Villa en el contexto estudiantil que durante los días siguientes se vivía en Fitero.
Los cuatro cursos del programa estaban distribuidos en las dos temáticas en las que Fitero podía destacar en Navarra o incluso con carácter general: el Cister y las Ordenes Militares, gracias a que el Patrón de la Villa, San Raimundo de Fitero, fundo la Orden Militar de Calatrava, y la Salud, en clara referencia a las bondades de las aguas termales de Baños de Fitero y a lo saludable de los paseos en los que además de hacer ejercicio se puede disfrutar de los encantos de su paisaje. Se celebraba uno de cada clase simultáneamente durante la primera semana y otros dos en la segunda, con entrega de los correspondientes diplomas y créditos universitarios al final de cada una de ellas. Además, durante el fin de semana intermedio se celebraban las actividades culturales del Paso del Ecuador, entre las que sobresale la primera edición de la representación teatral de la leyenda fiterana de Gustavo Adolfo Bécquer: La Cueva de la Mora, en 2005, así como también para celebrar como merecía sus actos oficiales de clausura.
En la web municipal aún se puede recuperar información sobre los programas académicos y las actividades culturales complementarias de las cuatro ediciones de aquellos inolvidables Cursos Universitarios de Verano en Fitero que entonces pusieron a Fitero en los lugares más destacados de la actividad veraniega que se desarrollaba en Navarra o en las Comunidades Autónomas vecinas de La Rioja, Castilla y León, y Aragón.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Los Dragones del Soberano huyeron de los cerveranos

Tras haberse dedicado durante casi tres semanas a fundar el nuevo cuerpo de caballería realista en la Ribera, Fermín Echevarri Salaberri permaneció en Fitero unos días más a la espera de la respuesta a la solicitud de apoyo que había hecho al alcalde de Cervera del Río Alhama, con objeto de continuar su leva en tierras castellanas. Sin embargo, la respuesta no fue la que esperaba el capitán realista ya que en el parte de guerra del día 14 consta que el alcalde primero constitucional de esta villa, único jefe de esta milicia voluntaria y legal, y como primera autoridad del pueblo, enterado del oficio que le había enviado Salaberri contestó airadamente que con respecto a la entrega de armamento, uniformes y demás provisiones de guerra, estoy pronto a entregarlas frente a frente, y con la defensa que es propia de los que juraron ante la faz de la Nación el sistema constitucional y las libertades patrias, y nuevamente nos ratificamos en nuestros sentimientos. Cervera 8 de Agosto de 1822. = Fernando Escudero. = Sres. Gregorio Garcés y Fermín Salaberri.
El resultado fue salir en su busca a las cercanías de Fitero; y habiendo encontrado en la Venta del Baño una avanzada de 10 cerveranos de infantería a 10 facciosos de caballería, les atacaron y obligaron a huir hasta Fitero, en donde tenían el grueso de sus tropas. En esta pequeña escaramuza tuvieron un caballo muerto por la intrepidez de un cerverano, que los persiguió hasta el Olivillo de [Baños de] Fitero; en cuya vista tocaron los facciosos retirada, verificándola hacia Peralta.
Es digna de todo elogio la bizarría de este pueblo, propia de su patriotismo. Los facciosos podrán conseguir ventajas en otros muchos pueblos comarcanos; pero no en Cervera, donde los aguarda la muerte y el exterminio. Bien lo conocen ellos, y así es que se han abstenido de chocar abiertamente con unos hombres que unen el valor a la disciplina y el arrojo a la decisión. No es una exageración decir que Cervera es un pueblo sagrado para ellos; más si en el frenesí de su loco orgullo tratasen de invadir formalmente aquel país, podría serles fatalísimo. Los cerveranos siguen armándose sin estrépito. Han completado ya 14@ balas de Soria, y de Zaragoza esperan una carga. Se van a mandar hacer 50 capotes para la milicia; en fin, este pueblo, que se prepara formalmente para la guerra, despliega una actividad que casi raya en prodigiosa. D. Fermín Escudero, alcalde constitucional y patriota a toda prueba está haciendo servicios de suma importancia.
No obstante, Salaberri había logrado cumplir su misión en la Ribera pues tal como publicó en 1825 el cura párroco de Ustárroz, Andrés Martín, el cirbonero realista se presentó en Lumbier el 16 del corriente con unos 70 caballos, a quienes dio el nombre de Dragones del Soberano, y 180 infantes, que fueron el cuadro del 4º batallón, que luego se acabó de formar con los centenares de jóvenes navarros, que particularmente en aquellos días, venían por todas partes a esta villa.

martes, 8 de noviembre de 2011

La regularización de los Médicos Directores de Baños

El médico y cirujano Cirilo Castro Laplana se presentó a la oposición de Médico Director en 1833 pero el estallido de la Primera Guerra Carlista le impidió actuar en ella. En 5 de Noviembre de 1836 se le adjudicó interinamente la plaza de [Médico-Director] de Quinto [(Zaragoza)], quedando cesante en Octubre de 1839 por no haberse presentado a servirla, nombrando en su lugar al Dr, [Carlos José FranciscoViñolas [Borrell], y negándosele en 7 de Marzo de 1840 la reposición que había pedido el 1º de Noviembre de 1839.
Acabada esta contienda bélica, Cirilo Castro presentó una instancia solicitando la dirección de uno de los balnearios vacantes, por los servicios que prestó como segundo Ayudante médico provisional de Sanidad Militar [en el ejército del Centro, desde el 17 de Junio de 1839], y los riesgos sufridos por la causa liberal, de cuyas resultas fué saqueada su casa en 1837, ante el Subsecretario de Gobernación, quien la remitió a la Real Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía el 22 de Diciembre de 1841. De ahí que el Gobierno, en 30 de enero de 1842, traslada a la Junta la orden que con la misma fecha dirige al Jefe Político de Pamplona participándole el nombramiento de D. Cirilo Castro Laplana para la dirección de los Baños de Fiterosegún publicó Leopoldo José María Martínez Reguera. Quién también recogió que la Junta Suprema de Sanidad, al evacuar su informe relativo a los Sres. Castro y [José] Salgado [Guillermo], en 7 de Enero de 1845, la Real Orden que salió el 31 de Mayo de 1846, con el principal objeto de abolir las interinidades, utilizando los conocimientos de los Directores que las desempeñaban, otorgándose a nuestro interesado, en 26 de Marzo de 1846, la propiedad de la Dirección de Fitero, que venía ocupando interinamente desde el 30 de Enero de 1842, y que pretendió en 5 de Diciembre de 1844 sin sueldo, sólo con los emolumentos reglamentarios, consignando el Ministro en su concesión que se anotasen las circunstancias en que se funda este excepcional nombramiento, "de manera que no pueda servir de regla para lo sucesivo".
Cirilo Castro analizó en 1843 dichas aguas y en 1844 contestó al cuestionario circulado ese mismo año por la Comisión del Manual de Baños, nombrada por S. M. para redactar el Manual de aguas y baños minerales del Reino, con un informe de 13 hojas en el que aportaba datos acerca de las aguas y Baños minerales de Fitero que fue utilizado por Pascual Madoz Ibañez en la voz Fitero de su Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, editado en 1847. Precisamente, el 11 de Diciembre de 1844 se leyó un oficio del Ministerio de la Gobernación de fecha 2 de Diciembre con la Real Orden, para que se reconociera como establecimiento público los baños y aguas minerales de Fitero, como publicó José Mª. Mutiloa Poza.
Entonces las temporadas médicas de baños se prolongaron entre el 15 de Mayo y el 15 de Octubre, con ligeras modificaciones, y, fuera de ellas, Cirilo Castro residía unos años en Barbastro y otros en Madrid. Escribió varias memorias anuales y en la de Diciembre de 1845, año en el que se volvieron a analizar estas aguas termales, incluyó una sección dedicada a "Mejoras materiales" que necesitaba el establecimiento y que también debieron ser atendidas por su propietario, Juan José Aréjula, como éste vino haciendo desde la llegada de Cirilo Castro a Fitero, en la que supuso la segunda gran reforma de este balneario desde 1768. En Diciembre de 1848 presentó sendas memorias correspondientes al establecimiento principal o antiguo y al nuevo de Baños de Fitero, por lo que estuvo a cargo de ambos desde que se inauguró éste, en 1846, hasta 1848 y quizá también en 1849. A partir de esta o de la temporada siguiente parece que ya sólo lo fue del que había pasado a ser el antiguo balneario, en el que permaneció ejerciendo hasta el 5 de Agosto de 1856, fecha en la que falleció de una apoplejía fulminante. Regularizándose a partir de entonces, aunque por duplicado, la función del Médico-Director en los dos establecimientos de Baños de Fitero.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Erección de los Baños Nuevos

Manuel García Sesma escribió que el segundo acontecimiento capital de la historia de las Aguas termales de Fitero, en el siglo XIX [el primero lo asoció a la Desamortización de Mendizábal], fue la erección de los Baños Nuevos [de Fitero]. El sitio que ocupan actualmente, era una antigua junquera al fondo de un barranco rocoso, que formaba parte del monte comunal de Valdecalera. El calor que se notaba en aquel lugar y las filtraciones acuosas que sudaban algunas partes de sus oquedales, eran señales de que por allí cerca debía encontrarse un manantial de aguas termales, parecidas a las del Baño Viejo [de Fitero]; y tras no pocas excavaciones y tanteos, se consiguió por fin alumbrarlo.
El promotor de la construcción de los Baños Nuevos fue el opulento propietario fiterano, D. Manuel Esteban Abadía Atienza, secundado por varios parientes adinerados: D. Manuel Jerónimo Octavio de Toledo Abadía, D. Nicolás Octavio de Toledo Alonso y el político corellano, D. Eduardo Alonso Colmenares.
La empresa no fue fácil, a causa de lo abrupto del terreno, la altura del manantial, situado a más de 40 m. de altura sobre la carretera, y la amplia gruta que se abría 20 m. más abajo de él. Estas circunstancias decidieron a los constructores del establecimiento a levantar el edificio de los servicios hidrotermales y parte de la hospedería, adosado al monte, por toda la parte Norte, con lo que los baños, chorros, estufas, etc. se quedaron a la altura de un tercer piso: situación insólita y exclusiva de estos Baños. Sabido es que las instalaciones hidroterápicas de los Baños Viejos [de Fitero] se hallan en la planta bajaPedro María Rubio concretó que brotaban varios manantiales, de los cuales el menos abundante es el inferior, y el más alto el más copioso. Recogida el agua de todos va a parar a un depósito en que caben 4.000 pies cúbicos, pero lo que dan los manantiales viene a ser 400 pies cúbicos por hora. Así como que junto al depósito se ha construido una estufa cuyo vapor reciben los enfermos por la puerta de aquél: la estufa es cómoda y clara. Al otro lado del depósito se han dispuesto cuatro baños, dos chicos y dos grandes, que se piensa mejorar, añadiendo también que las propiedades físicas del agua son las mismas que las del balneario viejo.
Manuel García prosiguió su descripción diciendo que el primitivo edificio de los Baños Nuevos sólo constaba de un cuerpo central, con la fachada orientada hacia el Mediodía. Al decir del Dr. [Miguel GómezCamaleño, que la conoció bien, la instalación "era deficiente y arcáica". Como todavía no se conocía la luz eléctrica, la iluminación nocturna, tanto en el Balneario Nuevo, como en el Viejo, se hacía con farolas y palmatorias de velas. Y como tampoco se conocían los automóviles, el servicio de viajeros lo realizaba una vieja diligencia o coche grande cubierto, tirado por dos troncos de caballos.
En 1853, según publicó Pedro María Rubio, había una diligencia destinada exclusivamente a los bañistas que sale tres veces por semana del Bocal y ciudad de TudelaManuel García añadió que en el primer decenio de este siglo [XX], la diligencia hacía dos viajes al día, desde los Baños hasta Castejón y viceversa, tomando indiferentemente a los clientes de ambos establecimientos. El viaje sencillo costaba 3,50 ptas. y duraba más de dos horas.
Los Baños Nuevos se inauguraron en la temporada veraniega de 1846. En la década siguiente, se levantó a la altura del primer piso la arcada de acceso al establecimiento y el pequeño edificio del Este, con el Salón de Café y Billares en la parte posterior, que terminaba en una terraza, y con un almacén en la parte baja. Pedro María Rubio concretó que en 1853 había un edificio provisional que tiene un paso estrecho con tres cuartos para dos camas, un corredor con cinco cuartos de a tres camas, y un cuarto más espacioso con ocho cuartos cómodos: hay despensa, dos cocinas y una capilla. Existe ya una fonda, que sirve a los concurrentes en los mismos términos y a los mismos precios que el otro [balneario de] Fitero. En la temporada de 1850 se ha hecho una plazuela frente al edificio, y colocado asientos de piedra y ladrillo frente al Camino de Castilla. En la temporada de 1851, en los dos pabellones de la hospedería ya se contaban 50 cuartos para bañistas y un gran comedor. En las habitaciones había buenos muebles, camas de hierro, ropas, buen servicio, y todo a precios equitativos. Los bañistas comen, si quieren, por su cuenta. Ahora se pagan 100 reales por nueve días, por cuarto, cama y agua mineral en cualquier forma que se use. También recogió datos de la concurrencia a este balneario y al viejo, respectivamente: En 1847 la concurrencia ha sido de 158 personas; en 1848 ascendió el número de bañistas a 227; en 1849 a 170; en 1850 a 220 y en 1851 a 336; mientras que en el viejo: En 1847 ascendió a 579 enfermos, de los cuales 48 eran pobres de solemnidad; en 1848 hubo 498 bañistas; en 1849 472; en 1850 515 y en 1851 622.
Manuel García prosiguió su descripción diciendo que al principio del decenio de los años 1870 se construyeron la arcada de salida y el gran edificio del ala occidental, anejo al central y de la misma altura que éste.
El primer Médico-Director que estuvo a cargo del nuevo balneario fue el que entonces ejercía esta posición en el cercano establecimiento de Baños de FiteroCirilo Castro Laplana, a pesar de que los propietarios de ambos balnearios hacían que éstos compiteran entre sí, y los primeros análisis de sus aguas fueron realizados por Juan Chávarri, en 1852. Posteriormente, cada balneario tuvo su Médico-Director, de hecho, en 1851 ya estaba a cargo del nuevo balneario José Asenjo Cáceres.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El segundo Médico Director de Baños de Fitero

El 13 de agosto de 1834, Carlos José Pelleport, médico titular de Estella, solicitó a la Real Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía su apoyo para que le concediesen la plaza de Médico-Director de Baños de Fitero como compensación por los méritos contraídos en defensa de la causa liberal en la división del general [Manuel] Lorenzo sobre los cuales "ha recaído una particular recomendación para que sean atendidos los interesados comprendidos en la Real Órden expedida por el Ministro de la Guerra". En la Secretaría de la Junta consta que Fitero fue uno de los sitios provistos en la primera oposición, en la cual lo obtuvo D. Ángel Sanz y Muñoz, pero por pertenecer al monasterio de Bernardos de aquella Villa y por otras causas, fue trasladado este Director a los de Villavieja [Castellón].
El Gobierno, en 21 de junio de 1836, pidió informe, con urgencia, a la Junta, sobre la instancia de D. José Pelleport, exponiendo, en solicitud de los Baños de Fitero, que hallándose de médico en Estella al estallar la facción en Navarra, fue el primero que se incorporó al ejército de [Pedro] Sarsfield, prestando servicios gratuitos, distinguiéndose en la acción de Asarta, por lo cual mandó S. M. [María Cristina de Borbón-Dos Sicilias] se le premiase, hallándose posteriormente en otros varios hechos de armas, siempre manteniéndose a sus expensas, sin emolumento alguno. Acompaña documentos que justifican sus servicios en los hospitales de campaña como primer Ayudante de Cirugía, por lo que se le concedió la pensión anual de 2.400 reales, que renunció a favor del Estado. De ahí que el Gobierno, en 11 de Julio de 1836, participa que la Reina Gobernadora se ha servido conferir interinamente la Dirección de los Baños de Fitero a D. José Pelleport, hasta que se verifique la oposición a esta plaza, según publicó Leopoldo José María Martínez Reguera. Quién también recogió la reclamación que hizo este médico el 17 de Abril de 1837, porque aún no había cobrado ningún sueldo, ya por las dudas ocurridas por el cambio de jurisdicción territorial, pues desde la provincia de Logroño ha pasado a la de Navarra, ya por carencia de fondos de Propios. Así como la respuesta que éste obtuvo del Gobierno, el 11 de Mayo de dicho año, en la que se le comunicaba que S. M. se ha dignado resolver que "mediante haber sido empleado Pelleport en virtud del nombramiento Real se le satisfaga por la pagaduría del propio Ministerio (de la Gobernación), en aquella provincia, el haber que le corresponde desde el día que tomó posesión de su destino, hasta el 1º de Octubre de 1836, en que se cerraron médicamente los Baños", esto es, hasta que se acabó la temporada oficial de ese añoAunque se había previsto que ésta fuera entre el 15 de Mayo al 15 de Octubre de 1836.
Tras presentar su primera memoria el 20 de Diciembre de 1836 y la segunda el 26 de Marzo de 1838, en la que hizo una descripción de las aguas y baños de Arnedillo, y algunas indicaciones sobre las de Fitero y Grávalos, presentó el 22 de Noviembre de este año su segunda y última reclamación porque aún no había cobrado ningún sueldo desde que comenzó a ejercer en Fitero como Médico-Director, antes de abandonar esta función, pues también registró Leopoldo Martínez que, poco después de que abdicase la reina regente y marchase al exilio parisino, el Alcalde Constitucional de Calatayud, en 30 de Noviembre de 1840, dice que, aunque los Baños de Fitero radican fuera de su jurisdicción municipal, se cree en el deber de manifestar el estado de abandono en que se encuentran, por llevar su Director interino, D. José Pelleport, más de tres temporadas sin presentarse en ellos, lo cual los está desacreditando, "mediante a que los enfermos son árbitros de sí mismos y sus únicos directores". Constando que el cirujano Carlos José Pelleport falleció antes de que acabara ese mismo año.

jueves, 3 de noviembre de 2011

El Primer Batallón de Barcelona en Baños de Fitero

Manuel García Sesma, aunque como siguió el relato de Florencio Idoate Iragui confundió el nombre del primer médico del Cuerpo de Médicos de Baños que hubo en Baños de Fitero, que fue: Ángel Sanz Muñoz, publicó que en 1817, el Médico-Director del establecimiento, se dirigió al Virrey [José Ezpeleta Galdeano], solicitando remedio para cierta dificultad que se le había presentado; a saber, la llegada inesperada a los Baños de 22 soldados del Primer Batallón de Barcelona [de infantería ligera]. El Director se había dirigido al Alcalde, para que le facilitase camas y colchones, y éste se había excusado, alegando las continuas exacciones que venían sufriendo los vecinos. Era el mes de Septiembre. Entonces el Médico-Director se dirigió al Virrey y éste pasó el papel a las Cortes, las cuales, a su vez, pidieron antecedentes a otros organismos administrativos, y mientras pasaban los días en estos inútiles papeleos, los soldados tuvieron que arreglárselas como pudieron, logrando por su cuenta alguna manta, pero ninguna cama, con lo que pasaron la novena de la manera más inadecuada, para aliviar sus males.
El mismo año de 1817, se arrendaron los Baños a Doña Manuela Irisarri por tres años y 1.000 pesos fuertes anuales, en las condiciones acostumbradas y que el bañero pusiese un capellán por su cuenta, más una caballería para acudir desde el Monasterio.
En 1819, se hizo el arriendo a Benito Ixea por cinco años y 1.640 pesos anuales; o sea un 64% más. La cantidad era exorbitante y el bañero se resarció, cobrando a los clientes 16 reales más de lo fijado en el contrato. Resulta que entretanto había triunfado la Revolución Constitucionalista, y las Órdenes Religiosas habían sido suprimidas por Decreto de las Cortes, del 1 de Octubre de 1820, abandonando los frailes el convento el 22 de febrero de 1821. Entonces se hizo cargo de la administración de los Baños Viejos el Ayuntamiento de la Villa, volviendo a ocuparse de la atención a los enfermos que acudían al balneario el médico titular de Fitero.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El primer médico del Cuerpo de Médico de Baños

Carmen San José Arango publicó que el 29 de Julio de 1816, durante el reinado de Fernando VII, se promulga la Real Órden por la cual se crea el Cuerpo de Médicos de Baños y en la que se dispone "que en cada uno de los Baños más acreditados del Reino se establezca un profesor de suficiente conocimiento de las virtudes de las aguas y de la parte médica necesaria para determinar su aplicación y uso". A estas plazas de Director Médico se accedía por oposición y adquirían de inmediato plena autoridad no sólo sobre los asuntos médicos relativos al balneario, sino para señalar las reparaciones y mejoras de las instalaciones que se estimasen necesarias.
El 28 de Mayo de 1817 es aprobado el primer Reglamento de Aguas y Baños Minerales, que consistía en normas orientadas en hacer más efectiva la inspección de las aguas de reconocido poder curativo y obligaba a los médicos directores a la redacción de una memoria anual sobre el establecimiento termal que dirigen.
Juan Manuel López de Azcona publicó que creado el Cuerpo de Médico de Baños, es convocada la plaza de Fitero en las primeras oposiciones (1816), según establecían las disposiciones oficiales, cada oponente debía indicar las plazas a las que deseaba acceder. A esta oposición acude Ángel Sanz Muñoz, natural de Almarza (1780), quien había revalidado los estudios de medicina por el título de médico en Valencia (1809) con título expedido (1816) por la Real Junta Superior Gubernativa de Medicina. Actuó en las oposiciones en Febrero de 1817. Ganó las oposiciones, teniendo el nº 27 en la relación general del Cuerpo. Tras la satisfacción de ganar la plaza, surge una contrariedad, dado que según la Ley de las Cortes de Estella (1724), incurrirá en contrafuero. En Navarra los ejercitantes de la medicina debían ser examinados por el Colegio de San Cosme y San Damián. Elevó recurso al Rey (1817-Noviembre-15), alegando no haber incurrido en falta alguna por lograr una plaza según las normas de la convocatoria. No se encuentra respuesta oficial a este escrito, únicamente se conoce el informe (1818-Enero-15) tolerando la actuación de Sanz en beneficio de la Salud Pública y del Virrey [José Ezpeleta Galdeano], diciendo era contra la legalidad y que con anterioridad estaba cubierto su puesto y el de cirujano, por el sostenido para el Monasterio y la Villa. Vista su delicada situación administrativa, solicitó traslado en la primera ocasión (1818) pasando a Villaviciosa. Falleció el 16 de Mayo de 1837. No escribió la memoria reglamentaria de 1817, ni la de 1818.
Entonces, la temporada de Baños de Fitero, uno de los 31 balnearios españoles reconocidos oficialmente como talesse prolongaba entre el 1º de Mayo y el 31 de Octubre y el Director-Médico estaba obligado a residir durante este tiempo en el establecimiento termal que tuviera a su cargo, según lo había dispuesto el rey en beneficio del público. El citado reglamento también disponía que  para que los enfermos antes de salir de sus casas puedan consultar a los médicos directores de los expresados baños sobre si les convienen o no, puesto que éstos, según la obligación en que están, contestarán a las preguntas que les hagan, franqueándoles las cartas, de ahí que en la Gaceta de Madrid se publicara dónde residían dichos médicos, constando que Ángel Sanz Muñoz, lo hacía en la vecina Grávalos, en 1817 y 1818, pues también era el médico titular de esta localidad riojana. Dándose la circunstancia, como publicó Pedro María Rubio, de que este médico soriano fue quien estudió este agua mineral [de Fuente Podrida, Grávalos, usada con fines medicinales desde el siglo XVI] y la sacó del abandono en que estaba.

lunes, 31 de octubre de 2011

La vida en 1868 (y III)

El relato de Tomás Lletget Caylá acerca de cómo era la vida en Fitero, en 1868, acababa diciendo: Gracias a los esfuerzos que se hacen, es posible, y aún probable, que para más adelante se observe alguna mejora, algún notable progreso en la cultura intelectual de los habitantes de Fitero, tan descuidada por desgracia hasta el presente. De entre 2752 que componen el vecindario, leen y escriben 356: leen sólo 200, y carecen completamente de instrucción 2016 ... !!
Produce el país, unos años con otros, 120.000 @ de vino y 6.000 de aceite; además de los cereales, que algunos años se pierden por la escasez de aguas; de las legumbres, de las frutas y de las hortalizas, que son muy abundantes y de buena calidad.
Ningún adelanto, ninguna invención moderna se ha introducido en los sistemas de cultivo, y el patriarcal arado y la antigua azada continúan siendo los instrumentos preferidos, los únicamente empleados. Una parte no despreciable de las tierras se quedan sin abono por la escasez de los estiércoles, sin embargo de que, según se verá luego, cuenta el pueblo con más 11.000 cabezas de ganado lanar.
Lo que he dicho de los sistemas de cultivo se puede aplicar a la elaboración de vinos y aceites: nada ha variado desde los tiempos más remotos, y, lo que es peor aún, la escasez de envases y la mala disposición de las bodegas hacen no sólo que sean desconocidos los procedimientos de clarificación, sino que, salvas algunas excepciones, ni siquiera se efectúen los de simple trasiego.
El vino que por su mucho color, fuerza y pureza tiene bastante estima para la exportación, no es el más a propósito para vino de pasto por su sabor demasiado dulce.
La alpargatería y la destilación de vinos constituían antes las únicas industrias del pueblo. La primera mantiene un gran número de familias, pues hasta las mujeres, desde la edad de ocho a diez años, trabajan ya en este ramo, y aunque el jornal que ganan no es crecido, es sin embargo un alivio no despreciable para sus familias.
La fabricación de jabones ha adquirido cierta importancia de algún tiempo a esta parte, sobre todo desde que los Sres. Alfaro y Hermano levantaron la elegante fábrica que se halla a la salida del pueblo. Sus productos tienen grande aceptación en diferentes provincias, y especialmente en la Rioja.
El comercio es casi nulo, y tanto la importación como la exportación la efectúan exclusivamente personas de fuera del pueblo.
Consistía la riqueza pecuaria, según el censo de 1865, en las cabezas de ganado siguientes: Caballar 47, Mular 128, Asnal 363, Lanar 11.515, Cabrío 248 y de Cerda 64; Total 12.365 repartidas entre 469 propietarios, siendo de notar que tanto el ganado lanar como el cabrío están empleados, casi en su totalidad, en la reproducción.
El total de la riqueza imponible en Fitero se eleva a la suma de de escudos 35.821, y paga de contribución: Por el Cupo Foral 3.739,3 escudos. Por el de Culto y Clero 3.461,8 escudos.

domingo, 30 de octubre de 2011

La vida en 1868 (II)

El relato de Tomás Lletget Caylá acerca de cómo era la vida en Fitero, en 1868, continúa diciendo: La población, higiénicamente hablando, está mal situada: la extensa y ferocísima huerta que la rodea; las acequias y sus hijuelas que la cruzan en todas direcciones, y la vecindad del río, de mezquino caudal durante el verano, son causas más que suficientes para explicar la frecuencia con que reinan allí las fiebres intermitentes de todos tipos, y las dificultades con que tienen que luchar los facultativos para vencerlas. El cambio de clima, además del antitípico, es el mejor medio de combatirlas. Los braceros y los artesanos, a quienes la falta de medios les impide cambiar de clima, pasan con frecuencia meses enteros agobiados por las calenturas, y no es raro ver que algunos consigan librarse de ellas tomando, durante diez o doce días seguidos, unos vasos de agua mineral en el establecimiento antiguo [de Baños de Fitero]. Las enfermedades que, además de las fiebres eruptivas, se observan en Fitero tienen una marcada tendencia a revestir el carácter inflamatorio, y a ir acompañadas de complicaciones gastro-hepáticas.
La proporción de los nacimientos con las defunciones está en razón de 120 de los primeros por 98 de las segundas, repartidas del modo siguiente: Nacidos: Varones - 58. Hembras - 62. Muertos: Varones - 52. Hembras - 46. Las edades en que es mayor la mortalidad son la niñez y las de 40 a 50 años.
A cada matrimonio se le calculan sobre cinco o seis hijos, y la lactancia suele durar unos diez y ocho meses.
Los habitantes de Fitero son robustos, fuertes y, generalmente, bien constituidos. Su talla media es de 1,600 m., siendo la máxima de 1,835 m., y la mínima de 1,390 m.
Existe en la Villa un solo templo, que es la antigua Iglesia del monasterio, bajo cuya tutela y señorío creció la población durante la Edad Media. Demás de sus condiciones de capacidad, a todos notorias, ofrece el referido templo, arqueológicamente considerado, sumo interés artístico, y tiene en la historia de las artes españolas grande importancia. El tiempo, la incuria, la ignorancia y el capricho se han adunado sin embargo para desfigurarlo, haciendo hoy difícil al arqueólogo su quilatación y aprecio.
También añadió que la casa monacal, lo mismo que la capitular, solo ofrecen de notable el estado ruinoso en que se encuentran. En el sitio mejor conservado de la primera tiene establecidas el Ayuntamiento las escuelas públicas y alguna otra dependencia del concejo.

sábado, 29 de octubre de 2011

La vida en 1868 (I)

Tomás Lletget Caylá, siendo Médico-Director del actual balneario Virrey Palafox, de Baños de Fitero, publicó en 1870 una monografía sobre éstos, en la que incluyó esta descripción de cómo era la vida en la Villa en 1868: Sus habitantes, en número de 2752, según el último censo, viven en casas de uno a tres pisos, reducidas y poco cómodas por lo general, por hallarse la población muy apiñada, mayormente la parte más antigua, que es la del mediodía.
Consisten sus alimentos en pan de trigo, comunmente de buena calidad, pues en Navarra, desde el más rico hasta el más pobre, procuran comer pan blanco, aunque no siempre está amasado con arte. Buenas carnes, legumbres y verduras completan la alimentación de una gran parte de los habitantes. Los artesanos y los braceros hacen uso de la carne de cerdo durante una parte del año, y el resto de él las legumbres y las patatas forman su principal alimento. La pesca no la conocen sino las clases acomodadas.
El traje habitual de los fiterienses es igual o parecido al de los demás habitantes de la provincia: los hombres visten la pana y el paño, y el percal las mujeres. De algunos años a esta parte se observa sin embargo que las telas de lana, y aún las de seda, van reemplazando a la pana y al percal entre la clase labradora, que es la más numerosa, lo cual prueba que el lujo y la moda, al recorrer el mundo, no se ha olvidado de visitar este tranquilo rincón de Navarra.
Si se juzgara del carácter de los fiterienses a la ligera y bajo la primera impresión, se les calificaría fácilmente de un tanto bruscos, de secos y hasta, si se quiere, de desconfiados; más a medida que se les trata se va borrando aquella desagradable impresión primera, y se les encuentra amables, dóciles y sumamente obsequiosos con los forasteros; como lo prueba la gran afluencia que de ellos acude a cuantas fiestas se celebran en la Villa. Fitero es, en fin, un pueblo hospitalario, religioso sin fanatismo y morigerado en sus costumbres.
Los labradores trabajan, por término medio, ocho horas al día, cuatro por la mañana y otras tantas por la tarde. Los industriales se ocupan más tiempo en sus labores, pudiendo señalarse como tipo doce horas para los que se dedican a la alpargatería, que es la industria principal, la única se puede decir que ha arraigado allí.
No hay en Fitero diversión alguna pública ni privada, si se exceptúan los juegos de pelota y bolos a que la gente es bastante aficionada. Un modesto Casino sirve de punto de reunión a las clases acomodadas. Los jornaleros se reúnen en la Calle Mayor, que es ancha, tiene buenas aceras y agradable aspecto. Las mujeres, los domingos, forman corro alrededor de una baraja, sentadas en la acera, y pasan horas enteras jugando al mus o a la brisca, mientras que algún rucio, asomando la cabeza fuera del portal, parece contemplar, serio y tranquilo, la marcha del juego.

sábado, 22 de octubre de 2011

El Trujal de la Era de la Orden

La villa de Fitero comenzó a trabajar un Trujal en el sitio llamado la Era de la Orden, Camino de Cervera [del Río Alhama] a Corella, y lo continuaron hasta llegar a moler en él. Al mismo tiempo hicieron unas Heleras y Pozas en los términos de Turungen [(despoblado de Fitero)] comprendidos en las Demarcaciones que tiene el Monasterio y en 6 de Marzo de 1621 puso demanda el Monasterio en la Corte de Navarra pidiendo se derribase el Trujal y que se declarase que la Villa no había podido edificarlo y que también se mandase cerrar las Pozas y Heleras que habían hecho. Dióse traslado a la Villa, la que acudió a alegar sus razones y habiéndose substanciado el pleito, en el que pidió la Villa que el Monasterio no pudiese llevar a los que van a moler más de medio almud de maquila en el Molino harinero. En 15 de Julio de 1622 se pronunció sentencia en Corte dándole la razón al antiguo Monasterio de Fitero y condenando a la Villa a que, a su costa, derribara lo construido y dejase los terrenos empleados para ello como estaban antes.
Gracias a esta información recogida de forma resumida en los memoriales del antiguo monasterio y al plano que se conserva acerca de la nueva población que la Villa quiso construir a mediados del siglo XVII en El Olivarte, sabemos que al Oeste del actual Cementerio y justo enfrente del lugar en el que la Costerilla alcanza el actual camino asfaltado que hace las veces de variante entre Corella y Baños de Fitero, lugar en el que se encuentra el edificio de la antigua Venta de Fitero, los fiteranos construyeron y derribaron un trujal así como que dicho lugar era conocido como la Era de la Orden [de Císter]. Topónimo que el Ayuntamiento de Fitero podría recuperar en el catastro de la Villa con objeto de que sirva como referencia geográfica para posteriores estudios sobre la Historia de Fitero.

domingo, 16 de octubre de 2011

Las variantes de Fitero

La carretera local que pasa por Fitero, NA-160, no siempre atravesó su núcleo urbano, como lo hace ahora pues el origen abacial de la Villa requería que sus edificios, por estar junto a los del antiguo monasterio cisterciense, estuvieran alejados del mundanal ruido. En el siglo XVII a esa carretera se le citaba como Camino de Corella a Cervera [del Río Alhama] y a su llegada a lo que ahora son las afueras de la Villa, a la altura de la fábrica de conservas El Juncal, continuaba por delante del pantano del Olmillo y del actual Cementerio antes de proseguir desde lo alto de la Cuesta de la Mejorada con el actual trazado de la NA-160 hasta Baños de Fitero. Esto es, la que era la principal vía de comunicación de Fitero seguía un camino muy similar al que ahora sigue el camino asfaltado que hace las veces de variante de la Villa, gracias a las ayudas del primer Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo del Gobierno de España o Plan E.
Anteriormente, la antigua circunvalación de Fitero era la Calle Mayor que, en el siglo XVII, era la Calleja y que, por un extremo, comunicaba con el puente sobre el río Alhama y el antiguo Camino de Ágreda, actual NA-6991, y por el otro, siguiendo por la actual Cuesta del Cementerio o Costerilla, comunicaba con el Camino de Corella a Baños de Fitero justo donde aún se encuentra el edificio de la antigua Venta de Fitero y un poco más arriba de donde está el de la vieja herrería donde se reparaban los carros y diligencias. Si bien la Calleja también tuvo un segundo enlace con este camino principal a través de la actual Calle Díaz y Gómara y de la Avenida de Pío XII o Cogotillo Bajo que, atravesado el Camino de Corella a Cervera del Río Alhama a la altura del pantano del Olmillo, se transformaba en lo que era el antiguo Camino de Calahorra o de Aldeanueva de Ebro.
De hecho, Manuel García Sesma publicó que fue en 1862 cuando se desvió el recorrido de la diligencia que iba por el Camino de Corella a Baños de Fitero para comunicar este establecimiento termal con Tudela, con objeto de entrar en el casco urbano de la Villa y hacer así una parada a Fitero, entrando por la actual cuesta de La Mejorada y saliendo por el segundo enlace citado. Costumbre que acabó afianzando este desvío como el actual trazado de la carretera local NA-160 hasta que, en 1913, se abrió la prolongación de la Calle Mayor y convirtió a ésta en parte de la propia carretera NA-160. Lo que hizo que el principal enlace de la antigua Calleja o actual Calle Mayor con el Camino de Corella a Cervera del Río Alhama, a través de la cuesta del Cementerio, así como el propio trazado de este camino quedaran reducidos a simples caminos de acceso secundarios. Aunque el asfaltado de la actual variante de la NA-160, en cierto modo, ha recuperado casi sin modificaciones el trazado de la otrora vía principal de Corella a Baños de Fitero.
No obstante, la construcción del polígono industrial junto a la carretera NA-6900, cerca de Ormiñén, desde finales del pasado siglo conlleva un replanteamiento de lo que debería ser una variante tanto para éste como Baños de Fitero y para la Villa en el siglo XXI.

viernes, 7 de octubre de 2011

Una valla publicitaria camino de integrarse en el paisaje

No se trata del Toro indultado de Osborne pero casi lo parece pues la valla que anuncia la Urbanización Tudején S. A., sigue ahí, en Los Cascajos, aunque por su nombre quizá habría que ubicarla en la otra margen del río Alhama, en San Valentín. Fue colocada poco antes de las elecciones municipales de la anterior legislatura de modo que no se puede considerar propaganda electoral pues ésta debe ser retirada por quien la coloca al poco tiempo de que se celebren los comicios a los que hace referencia y no sólo no fue así sino que también ha estado presente en los últimos y ahí sigue.
Este proyecto urbanístico llegó a Fitero poco antes de que surgiera la crisis del ladrillo, lo que explica que no se haya llevado a efecto a pesar de haber pasado por las manos de varios promotores muy diversos y exóticos. Si bien tuvo un efecto secundario positivo ya que gracias a él se construyó buena parte del Paseo Peatonal que une las afueras de la Villa con Baños de Fitero y, para lograr ésto, el Ayuntamiento de Fitero tuvo que recalificar los terrenos que atraviesa este paseo, declarándolos urbanizables. De modo que no sólo los que ahora paseamos por él, fiteranos, bañistas o visitantes en general, nos beneficiamos de los efectos indirectos de este proyecto urbanístico sino que también debieron obtener algún beneficio los propietarios de algunas de las fincas rústicas afectadas. Vamos que, a fin de cuentas, se puede decir que ha resultado una muy buena iniciativa para Fitero. Por eso, ojalá que pronto completen el tramo que falta por hacer a la altura del Tamarigal, entre el Yesal y las afueras de Baños de Fitero.
No obstante, si ya es seguro que la Urbanización Tudején no se va a llevar a cabo, ¿no sería ya hora de que alguien que tenga competencias para ello retire esta valla publicitaria que lleva camino de formar parte del paisaje?

domingo, 25 de septiembre de 2011

El paisaje de Fitero

Uno de los grandes atractivos que tiene Fitero es su paisaje: la frondosidad de las ya escasas arboledas del río Alhama, la variedad y riqueza de la vega del arroyo Añamaza, la llanura de algunos de los términos que llevan hacia el río Ebro, hacia Cintruénigo, Corella o Alfaro, o el mar de montañas que aquí comienza y que da paso al Sistema Ibérico o, si se prefiere, a la meseta del Duero, hacia Tarazona o Cervera del Río Alhama. Ninguna otra localidad de los alrededores ofrece esta diversidad ni el agradable y saludable microclima que contribuye a su disfrute.
El paisaje es algo más que simplemente lo que está ahí, donde vivimos o sobrevivimos, pues forma parte de nuestro Patrimonio, el de todos, y por eso conviene cuidarlo y protegerlo también entre todos, fomentando sus valores ecológicos, visuales y culturales.
Cuando viajamos para conocer lugares interesantes nos gusta disfrutar precisamente de eso, de lo que los hace interesantes y agradables de ver y conocer. El paisaje también refleja cómo son los que viven y habitan en él así como lo que éstos ofrecen a quienes les visitan. Es su tarjeta de visita y también lo que queda en el recuerdo de quienes se van y que regresaran, seguramente, si hay algo allí que les motive para hacerlo así.
En definitiva, el paisaje invita a pasear por él, a conocerlo y a disfrutar de las bondades que ofrece su naturaleza y, al mismo tiempo, su cultura. Por eso somos responsables del nuestro y es importante que participemos y que nos ocupemos todos de cuidar su calidad, en todos sus aspectos, ya que de este recurso también depende el desarrollo socioeconómico de la Villa. Más aún si en él se encuentra una de las instalaciones hoteleras más importantes y atractivas de Navarra, como son los famosos Baños de Fitero, y uno de los monumentos históricos de interés nacional más interesantes y atractivos a la vez que poco conocido, como es el antiguo monasterio cisterciense de Fitero.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Los orígenes de la villa de Fitero

Hay quien piensa que el antiguo monasterio cisterciense de Fitero fue un cenobio que hubo en la villa navarra de Fitero. Sin embargo, no hay nada más lejos de la realidad.
Los monjes cistercienses edificaban sus monasterios en lugares despoblados y, una vez concluida su edificación, estos cenobios se convertían en ciudades autosuficientes, en la que sus habitantes hacían una vida volcada hacia el interior. Por tanto, cuando en 1152 San Raimundo de Fitero decidió trasladar la comunidad cisterciense, que presidía en el monasterio provisional que habían construido en la abandonada o desierta villa de Niencebas (despoblado de Alfaro), a la limítrofe villa de Tudején, en el lugar en el que hoy está el casco urbano de Fitero no vivía nadie ya que las casa y calles de Tudején se encontraban en el término fiterano de San Valentin, junto al monte Castillo, cerca del lugar donde el arroyo Añamaza desemboca en el Alhama, casi enfrente de Baños de Fitero.
A principios del siglo XIII, la villa de Tudején quedó deshabitada y aunque los monjes de Fitero intentaron repoblarla en varias ocasiones, no lo consiguieron. De modo que en todos los términos de las antiguas villas castellanas de Niencebas y Tudején solo quedó habitado el monasterio de Fitero, limítrofe entonces con las localidades navarras de Cintruénigo y Corella, las castellanas de Alfaro, Autol, Grávalos y Cervera del Río Alhama, así como la aragonesa de Tarazona
Finalmente, en 1482, el nuevo abad de Fitero, Miguel de Peralta, decidió fundar una villa junto al monasterio y así nació la actual villa del monasterio de Fitero o villa de Fitero. Los interesados en conocer qué pasó en Fitero desde el siglo XII hasta el XV o cómo fue la transición del monasterio a la villa de Fitero, pueden descargarse completa y gratuitamente este libro, por ejemplo.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Avenida de Pío XII o Calle del Cogotillo Bajo

La única avenida que hay en Fitero era la vía de comunicación entre el casco urbano de la villa y las principales Carreras que pasaban por las cercanías de Fitero: la vieja Carrera de Calahorra, después renombrada como camino a La Aldea, esto es, a Aldeanueva de Ebro, por ser ésta la localidad por la que se pasaba antes de llegar a Calahorra, y que era una extensión de esta avenida, y la Carrera de Tudela a Cervera del Río Alhama, pasando por Baños de FiteroNA-160, que entonces discurría junto al pantano del Olmillo, que es el lugar donde esta carretera local se cruzaba con la citada avenida y Carrera de Calahorra. De hecho, la actual Avenida de Pío XII se prolongaba directamente por este último camino que, poco después de pasar por el cabezo del Olmillo y del desvío que ahora conduce a la Cruz de La Atalaya, se bifurca también en otro desvío que conduce al antiguo monasterio y granja cisterciense de Niencebas (despoblado de Alfaro), junto a la Venta del Pillo, y, después, a la ermita de Yerga (Autol). Pero que si no se toma ninguno de estos dos desvíos y se sigue el trazado de este camino se acaba llegando al corellano cabezo de Morterete, antiguo límite del Coto Redondo del Monasterio de Fitero, y de allí sigue el antiguo camino por la falda oriental de Yerga hasta Aldeanueva de Ebro y Calahorra, ya que ésta fue la principal vía de comunicación entre el cenobio de los primeros cistercienses que hubo en la península Ibérica y la sede episcopal de la que dependieron inicialmente.
El romano Eugenio Maria Giuseppe Giovanni Pacelli (1876-1958) fue elegido Papa, siendo conocido como Pío XII, el 2 de Marzo de 1939, casi un mes antes de que acabara la Guerra Civil Española. De ahí que quienes gobernaban en el Ayuntamiento de Fitero, una vez acabada esta contienda fraticida, decidieran renombrar el antiguo Camino del Cogotillo Bajo como Avenida de Pío XII, tal como recogió Manuel García Sesma.
Pío XII fue declarado Venerable el 19 de Diciembre de 2009, por lo que el nombre de esta calle fiterana debería ser ahora el de la Avenida del Venerable Pío XII, de igual modo que las calles dedicadas a los fiteranos Juan de PalafoxJosé Mª. García Lahiguera deberían actualizarse como Calle del Beato Juan de Palafox y Calle del Venerable José Mª. García Lahiguera, respectivamente.
El nombre antiguo de la actual Avenida de Pío XII se debía a la ubicación del camino que pasaba por la parte baja del montecillo o pequeño cogote a cuyos pies se encuentra ubicado el casco urbano de la Villa. Existiendo también en dicho monte otro camino que, partiendo casi de la mitad de la actual Avenida de Pío XII, pasaba por su cima y se encontraba de nuevo con el que discurría por esta avenida a la altura del antiguo y hoy sepultado Pontigo, y que hoy en día aún se conoce como la Calle del Cogotillo Alto. Una vez que se comunicó la Calle Mayor con el cruce del Pontigo, los caminos que entraban por el Cogotillo y daban acceso a las cocheras y almacenes, que eran los únicos edificios existentes allí por entonces, dejaron la primacía de acceso a aquella calle y tanto la Avenida de Pío XII, que aún se sigue llamando Calle del Cogotillo Bajo, como la Calle del Cogotillo Alto quedaron relegadas a meras calles del interior del caso urbano de Fitero.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Proyecto Ribera del Alhama al 1% Cultural

La tuneladora ha completado su trabajo en Fitero y el amplio tubo del Gasoducto Yela-Villar de Arnedo ya pasa por debajo de la carretera local NA-160, en la parte alta de la cuesta de La Mejorada. Ahora podrá completarse el soterramiento de esta canalización por los más de 7 Kms. que atraviesa casi por la mitad el término municipal de Fitero, en dirección suroeste-noreste.
Es de suponer que el Ayuntamiento aprovechará las compensaciones previstas por la Ley de Patrimonio Histórico para este tipo de obras o grandes infraestructuras, especialmente en estos momentos en los que encontrar financiación pública no es fácil.
El Ayuntamiento sólo tiene que presentar un buen proyecto al 1% Cultural del Ministerio de Cultura del Gobierno del Reino de España, que para eso establece la obligación de destinar en los contratos de obras públicas una partida de al menos el 1% a trabajos de conservación o enriquecimiento del Patrimonio Histórico Español o al fomento de la creatividad artística, con preferencia en la propia obra o en su inmediato entorno. El 1% Cultural se genera reservando el 1% de: Los fondos aportados por el Estado en presupuestos de cada obra pública financiada total o parcialmente por el Estado; o de los presupuestos de obras públicas construidas y explotadas por particulares en virtud de concesión administrativa y sin la participación financiera del Estado. Y, por supuesto, esperar que el proyecto encaje con los objetivos y en el presupuesto de esta obra.
No es una ocasión para desaprovecharla pues, gracias a ella, el Ayuntamiento podría cumplir con varias promesas electorales y, lo que es más importante, mejorar las infraestructuras de la Villa así como los servicios que con éstas se ofrecen a los fiteranos y a los que nos visitan. El proyecto podría llamarse Ribera del Alhama pues a ella afectarían las mejoras, aprovechando que el gasoducto también atravesará el cauce de este río a su paso por la Villa.
Con este proyecto podría reconstruirse y restaurarse el Batán de Angós, con su correspondiente Centro de Interpretación acerca de la importancia que en Fiero tuvieron los molinos harineros, trujales y batanes, desde el siglo XII hasta principios del XX.
De paso, se sacarían los restos de estos arqueológicos de la Lista Roja de Hispania Nostra y así dejaríamos de pasar vergüenza ajena por el desinterés del Ayuntamiento de la Villa y del Gobierno de Navarra por el Patrimonio Histórico de Fitero.
Además, se podrían incluir en el proyecto tanto la consolidación de los improvisados  pasos peatonales sobre el Río Alhama en La Madera y en El Tamarigal, que se vienen utilizando tradicionalmente para comunicar ambas orillas del término municipal. Sin olvidar el nuevo paso peatonal proyectado entre el Sotillo o antiguo Prado de los Caballos y el Paseo del Barranco de los Palomares que hay en el antiguo Arenal del Rio, y prometido en el vigente programa electoral. Todo ello, reforzando y cuidando las márgenes y el propio cauce del río entre ambos tramos para favorecer su biodiversidad e impulsar el desarrollo de su flora y fauna autóctonas, recuperando incluso algunas de las especies que ya han desaparecido.
En el Proyecto Ribera del Alhama se podría incluir la recuperación e integración medioambiental del Paseo del Barranco de los Palomares y del desaparecido o nunca concluido Paseo de la Mina, los tres citados pasos peatonales sobre el río, la finalización del Paseo Peatonal entre la Villa y Baños de Fitero, en la zona del Tamarigal, la restauración y recuperación del Batán de Angós y del actual Puente de piedra de Fitero y también replantear cómo debería ser el paso de vehículos sobre el Alhama en el siglo XXI pues es posible que ya no sirva apañar o remodelar la que se tomó a mediados del XIX, cuando se circulaba en carro o a lomos de caballerías.
¿Por qué no iba a ser así si pensamos en un proyecto de modernización y actualización de las infraestructuras viarias de Fitero y, concretamente, en poder disponer de una moderna carretera local NA-6900, también contemplada en el programa electoral desde hace varias legislaturas, que facilite la actividad económica en el Polígono Industrial y la actividad turística en Baños de Fitero?
En 1843, la reconstrucción del único Puente de piedra sobre el río Alhama conllevó también la creación en sus inmediaciones de dos parques ajardinados para el uso y disfrute de los fiteranos: el exitoso del Barranco de los Palomares y el abandonado Paseo de la Mina, en las cercanías del Batán de Angós. Lo que demuestra que siempre que se han hecho grandes obras en la ribera del Alhama a su paso por Fitero se ha aprovechado para cuidar y mejorar el entorno. Es evidente que, en estos tiempos que corren, no se puede esperar ni siquiera soñar con que este tipo de proyectos se haga a costa del presupuesto municipal y ni siquiera del correspondiente presupuesto del gobierno foral, pero para eso están el presupuesto del Estado y las medidas contempladas en la Ley, como es el caso del 1% Cultural, para complementar otros proyectos en marcha, como el de la carretera NA-6900.
Sólo hace falta que el Ayuntamiento de Fitero no desaproveche esta ocasión histórica para la Villa y que presente el Proyecto Ribera del Alhama al Ministerio de Cultura cuanto antes, para beneficio de todos los fiteranos y de los que nos visitan. También hace falta suerte para que aprueben el proyecto, claro.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Se acerca el centenario de la carretera NA-6900

La carretera de Fitero a Ablitas o a Cascante, como se indica ahora desde nuestra Villa, o a la antigua estación de ferrocarril de Fitero que, por cierto, estaba en el término municipal del vecino pueblo de Cintruénigo, en definitiva la carretera local NA-6900 va camino de cumplir su primer centenario. Justo ahora que la van a remodelar y que, para ello, el año pasado hicieron ya el correspondiente proyecto de la esperada obra.
Manuel García Sesma recordó que la carretera de Fitero a Ablitas, de la que en 1920 solo estaban construidos unos 7 kms., estando paralizadas las obras desde hacía años y faltando todavía para concluirla unos 14 kms. se reanudaron al final de la década de los 20 y se terminó, durante la 2ª República. Por cierto que, al reanudarlas desde El Corral de los Altos [Cintruénigo], un barreno le llevó dos dedos de la mano derecha al encargado fiterano, José Romano Fernández. También señaló que esta carretera local se embreó ya hacia mediados del decenio de los 50. Así que falta menos de una década para que esta carretera NA-6900 sea centenaria y por eso no es de extrañar que requiera una reforma para que en Fitero dispongamos de unas dignas infraestructuras de comunicaciones. Especialmente ésta, que une el casco urbano con el polígono industrial y, lo que es más importante, a éste con la carretera nacional N-113.
Por cierto que en el término cirbonero del Corral de los Altos, junto al pantano de las Estanquillas y no lejos de la antigua y abandonada estación de ferrocarril de Fitero, están registrados por la institución Príncipe de Viana dos yacimientos arqueológicos del Eneolítico. No siendo éste el único yacimiento arqueológico junto al que pasa esta carretera local pues también están los contiguos yacimientos de Ormiñén y de la Ermita de San Sebastián, en Fitero y Cintruénigo, respectivamente, que cubren un período tan amplio como el que va desde la Edad del Bronce hasta la Edad Media. Ojalá que cuando se reforme esta carretera se aproveche para conocer algo mejor nuestra historia.