domingo, 9 de octubre de 2011

El primer intento de la Villa por su independencia

Tal como recogen las memorias del antiguo monasterio cisterciense de Fitero, de forma algo sesgada, estuvo pues desierto el Monasterio con sólo un Barrio o Cortijo que hasta hoy guarda el mismo nombre, donde vivían los Criados, Pastores y Oficiales hasta el año 1482 en que se comenzó a reedificar la villa de Turungen, llamando el abad Peralta Moradores que viniesen a poblar y dándoles sitios contiguos al Cortijo para que fuesen fabricando casas en que vivir, con carga de un censo pequeño que hoy día pagan.
Pero duró en ellos poco la memoria de este beneficio pues el año 1548, 66 años después de su principio y pocos para haber podido formar lugar, acudieron al Príncipe D. Felipe 2º y obtuvieron de Su Alteza Cédula Real para hacer nueva Población en los montes de Turungen y Nienzebas, que son propios del Monasterio por donaciones reales. Consta de un traslado de dicha cédula que hay en el archivo y en este fajo, otorgada en Valladolid a 21 de Junio de 1548. Opúsose el Monasterio a la Sobrecarta de esta Cédula, que sólo dieron poder para ella 117 vecinos de más de 200 que entonces había, y estándose conociendo sobre la Sobrecarta, a 14 de Agosto de 1550, sacaron Sobrecédula del Sr. Príncipe para que el Consejo informase a Su Alteza de lo que había en este asunto; se otorgó en Valladolid como consta por una copia que también hay en el archivo y está en el fajo 1º, y habiendo alegado el Monasterio de todo lo actuado en esta razón, el Consejo de Navarra informó a Su Majestad de todo lo actuado, con cuya consulta de su Real Consejo de Castilla, víspera de Santiago del año 1563, de ésto Su Majestad [sentenció] No haber lugar a lo que pretendían los Vecinos de Fitero. No.
Así acabó el primer intento fallido de los fiteranos por independizarse del señorío del abad de Fitero pero no la historia de su lucha por su libertad.