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viernes, 27 de mayo de 2011

Resurgimiento y desaparición del Calatrava F. C.

El fallecimiento de José Luis Armas Mayor, en 1927, condujo a la desaparición del equipo Calatrava F. C., que había fundado en 1924. Bueno, para ser más precisos, provocó la reorganización de los fiteranos aficionados al fútbol alrededor del nuevo equipo, Atalaya F. C., fundado por Bonificacio Frías Moreno, en 1928. Aunque los problemas económicos de este segundo equipo también condujo a su desaparición tras sólo tres años de historia. Tal como publicó Manuel García Sesma, quien también recogió los avatares de la tercera etapa del fútbol fiterano, publicando que hacia 1932, reapareció el Calatrava F. C., iniciando su segunda etapa. Fue su promotor Amadeo Andrés (portero) y lo formaron con él los defensas, José Ochoa Grávalos y Joaquín Mustienes; los medios alas José Huarte, Castor Ruiz de Mendoza y José María Pina; los extremos derecho e izquierdo, Luis Jiménez y Florencio Jiménez Carrillo; el delantero centro y capitán, Cándido Pina; los delanteros derecho e izquierdo, José María Jiménez y Domingo Calleja; y el 2.º portero, Cirilo Andrés. Tampoco tuvo una vida larga, pues estalló la Guerra Civil de 1936-39 y el equipo se disolvió. Paréntesis tras el que empezó la tercera etapa del Calatrava F. C., en las postrimerías de la Guerra, de una manera lánguida y decadente, y en ella figuraron José Andrés Yanguas, José Andrés Calleja, Francisco Magaña, Miguel Mesa, los hermanos Ciriaco y Félix Guarás, Rafael Urbano, Ignacio Bermejo, Jesús Marco y Ramón Yanguas. Este último se rompió una pierna en Fitero, en 1938, al jugar un partido con el Vegetariano de Tudela.
El Calatrava F. C. conoció una etapa más interesante -la IV- entre 1944 y 1950. Figuraron en sus equipos Ángel Falces, los hermanos José y Marcos Artal, Ramón González, Cirilo Alfaro, Nabor Fernández, Jesús Fernández Gracia, los hermanos Jesús y José Ángel Yanguas Jiménez, José María Viscasillas Yanguas, los hermanos Cirilo y Andrés Yanguas, Fernando Luis, Miguel Yanguas Bermejo, Carmelo Fernández, Juan Burgos, Félix Zapater, Jesús Fernández Berrozpe, José Muro, José María Martínez y los hermanos Francisco y Enrique Díaz. Jugaron numerosos partidos en Corella, Cascante, Monteagudo, Tudela, Pamplona, etc. a los que eran trasladados en el camión de Felipe Forcada. Por cierto que en Pamplona sufrieron el más serio descalabro, pues habiendo salido de Fitero a las 4 de la madrugada, para jugar a las 11, se encontraron con que el campo estaba completamente encharcado y, como ellos habían jugado siempre en campo seco, fueron derrotados por 7 a 0. Por fin, el Calatrava F. C. desapareció al comienzo de la década de los 50, sufriendo un eclipse de 20 años.
Agradezco a Jesús Fernández Gracia que me haya facilitado la fotografía de la alineación del Calatrava F. C. que, en 1947, ganó por 1 a 0 al equipo tudelano Arenas de Educación y Descanso, señalándome también que el gol lo metió Falces a un centro del extremo izquierda. Jugamos solamente medio tiempo, les dominamos todo él y el motivo de no meter más goles fue el que no se podía chutar a puerta porque estaba encharcada la portería del Arenas. Aunque la fotografía es en blanco y negro, se observa que el equipamiento del Calatrava F. C. mantuvo los colores del Atalaya F. C., que son los del actual club fiterano también denominado Calatrava F. C. Si bien, en esta cuarta etapa del fútbol fiterano, el escudo del equipo había pasado a ser una simple pero gran Cruz de Calatrava.

miércoles, 25 de mayo de 2011

El Atalaya F. C.: "Dejaime, que llevo botas"

Tras la breve trayectoria futbolística del Calatrava F. C., entre 1924 y 1927, la afición por el fútbol en Fitero no desapareció completamente tras la muerte de su principal promotor José Luis Armas Mayor sino que, hacia 1928, como publicó Manuel García Sesma, simplemente se reorganizó alrededor de un nuevo equipo, el Atalaya F. C., fundado por el aparejador de obras, Bonifacio Frías Moreno, el cual dibujó el escudo triangular de su equipo, que representaba el monte de la Atalaya de los Cascajos, con la Cruz de su vértice. Su traje era camiseta roja y pantalón azul.
Su capitán fue Víctor Alfaro González y los restantes jugadores, Javier Falces, Eugenio Sánchez, Secundino Andrés, Jesús Muro, Carmelo Pina, Ángel Mustienes, Carmelo Escudero, José María Pina, Jesús Jiménez, Serafín Magaña Huete, Castor Ruiz de Mendoza y Amador Maculet.
También el Atalaya tuvo una vida efímera, pues su equipo empezó a utilizar sin permiso el mismo campo del Calatrava y un día se lo encontraron labrado. Entonces convinieron con los propietarios en pagarles una renta anual anticipada de 60 pesetas. Pero como el número de socios no llegaba a la veintena y andaban más que escasos de dinero, al tercer año no pudieron pagarla y, un buen día, les quitaron los marcos de las porterías y feneció el Atalaya. El único recuerdo curioso que queda de él fue el grito de Amador Maculet: "Dejaime, que llevo botas", pidiendo que le dejasen lanzar un tiro de penalty, porque los demás llevaban alpargatas.
Al igual que José Luis Armas Mayor y Miguel Yanguas Lozano, promotores del primer equipo de fútbol que hubo en Fitero, el Calatrava F. C., también mereceía que los actuales miembros de este equipo así como su Junta Directiva y el resto de los socios, les recordaran y les reconocieran a aquellos dos pioneros y a Bonifacio Frías Moreno el mérito que tuvieron al sacar adelante estas dos primeras etapas de la historia del fútbol fiterano. Especialmente, en una época en la que el fútbol no tenía la repercusión mediática ni de masas que hoy tiene este deporte ya que, por entonces, ni siquiera se había organizado aún el primer Campeonato Mundial de Fútbol, que tuvo lugar en Uruguay, en 1930.
Además, cabe destacar que a esta etapa del fútbol fiterano se deben los colores del actual equipamiento del Calatrava F. C. y eso, en sí mismo, también es un hito histórico que merece ser recordado.

lunes, 23 de mayo de 2011

La fundación del Calatrava F. C.

La historia de los equipos de fútbol que ha habido en Fitero fue publicada por Manuel García Sesma, quien registró que solo data de 1924, [año] en que se fundó el Calatrava F. C., con el apoyo moral y material del entusiasta animador, José Luis Armas, y de Miguel Yanguas Lozano, el cual cedió temporal y gratuitamente el primitivo campo de juego, situado en el terreno en que se levantó más tarde la factoría INITESA [hoy conocida como Nueva Navarra S.A.]. Otros protectores iniciales fueron Ángel Francés, Manuel Pueyo y Pablo Larrea. El club tuvo su domicilio social en la hojalatería del Cursia, Calle de la Iglesia, n.º 2, donde está instalado actualmente el comercio de Javier Falces [hoy es la parte trasera de la Casa Rural La Hospedería del Monasterio]. El capitán del equipo fue Ángel Yanguas Aliaga (delantero centro), y los demás jugadores Isidro Magaña, Marino Falces, Francisco Muro, Luis Jiménez, Florencio Marco, Amadeo Yanguas, Cruz y Victoriano Martínez, Manuel Alfaro Santesteban, José Burgos, Jacinto Mesa, Tomás Ruiz de Mendoza Jr., Víctor Huarte (portero) y Carmelo Mustienes (árbitro). Los jugadores del Calatrava compitieron, en numerosas ocasiones, con los equipos de los pueblos más cercanos, siendo su partido más memorable y accidentado el que jugaron en 1925 con el Turiaso de Tarazona: partido que ganaron los fiteranos, en la misma ciudad, por 3 goles a 1. Los del Turiaso armaron ya un escándalo al principio, porque el Calatrava llevó a dos jugadores tudelanos: uno de ellos, Prudencio Remacha, el ferretero, y al perder, despidieron a los fiteranos a pedradas. Pero la pedrea no debió ser muy fuerte, porque ninguno volvió descalabrado. Tal triunfo exaltó a los "hinchas" del equipo local, que compusieron unas coplas, con este estribillo: En Tarazona hemos jugado, Por tres a uno hemos ganado.
En cambio, en Aguilar del Río Alhama, a donde fueron a inaugurar su campo, aunque también ganaron a los de allí, fueron obsequiados con cena y baile.
A pesar de todo, el club duró poco, pues entre la juventud fiterana no había cundido todavía el espíritu deportivo, y al morir José Luis Armas, en enero de 1927, el Calatrava se desmoronó en poco tiempo. Su escudo era de color rojo, con un balón de color cuero en el centro; y su traje deportivo, pantalón corto azul y camiseta rayada roji-blanca.
No estaría mal que en el actual club de fútbol fiterano se recordaran los orígenes del Calatrava F. C. y, particularmente, a sus principales promotores: el comerciante José Luis Armas Mayor, y Miguel Yanguas Lozano, verdaderos pioneros de este deporte en la Villa. Quizá otro buen detalle a tener en cuenta por el actual equipo de fútbol y por su Junta Directiva podría ser el de recuperar para el segundo equipamiento oficial del club rojillo actual los colores que lució este primer Calatrava F. C. Esto es, alternar la camiseta roja oficial, cuando no se pueda jugar con ella, por la camiseta roji-blanca, que pasaría así a formalizarse como segundo equipamiento oficial del Calatrava F. C. Ya que el pantalón corto azul permanecería invariable en ambos casos. Eso sí, habría que mantener el uso de las botas reglamentarias ya que no parece que sea una buena idea volver a jugar con alpargatas, como hacían los primeros jugadores del Calatrava F. C.